Inanna y el dios de la sabiduría
Inanna colocó la shugurra, la corona de la llanura, sobre su cabeza. Fue al corral, con el pastor de ovejas. Se recargó contra un manzano. Al recargarse contra el manzano, su vulva era maravillosa de contemplar. Regocijándose, la joven mujer Inanna aplaudió. Se dijo: “ Yo, la Reina del Cielo, he de visitar al Dios de la Sabiduría. He de ir al Abzu, al lugar sagrado en Eridu. He de honrar a Enki, el Dios de la Sabiduría, en Eridu. He de pronunciar una plegaria en las profundas aguas dulces.” Inanna partió sola. Cuando llegó cerca del Abzu 1 Él, cuyos oídos están ampliamente abiertos, Él, que conoce los me 2 , las leyes sagradas del cielo y de la tierra, Enki, el Dios de la Sabiduría, el que sabe todas las cosas, Llamó a su sirviente, Isimud: “ Ven, mi sukkal 3 , La joven está por entrar al Abzu. Cuando Inanna entre al recinto sagrado Dale pastel de mantequilla para que coma Vierte agua fría para refrescar su corazón. Ofrécele cerveza ante la estatua del león. Trátala como a...